Educación emocional: cómo desarrollar la autoestima de los niños

En el Colegio CEU San Pablo Sanchinarro damos mucho peso a la educación emocional. Potenciar la inteligencia emocional para formar a futuros adultos empáticos, solidarios y generosos forma parte del ADN de nuestro modelo educativo, alineado con los valores del humanismo cristiano.

La autoestima es fundamental para el rendimiento escolar y también para que nuestros niños y jóvenes tengan una vida feliz y plena. Es la percepción que tenemos de nosotros mismos, la autoevaluación que hacemos. Nuestros alumnos, al confiar en sí mismos, son decididos, valientes, no tienen miedo al futuro ni a probar cosas nuevas; valoran el esfuerzo y se muestran orgullos de los resultados alcanzados. Si se equivocan, perseveran y siguen intentándolo. Además se sienten aceptados y queridos y se relacionan con los demás con facilidad.

Por todas estas razones la autoestima es imprescindible para una buena salud emocional. Al trabajarla en clase, potenciamos la seguridad de nuestro alumnado, para que así sea capaz de mostrar lo mejor de sí mismo. Así, nuestros educadores se esfuerzan en:

  • Motivarles: reconocer el trabajo bien hecho y felicitarles, destacar lo que hacen bien o en qué son buenos, realizar críticas constructivas orientadas a señalar el acto en sí, no al niño.
  • Proponer retos: muy en la línea del anterior punto, al tener que solucionar un desafío se sentirán capaces, importantes y útiles. Además, es un buen aprendizaje para la gestión de la frustración.
  • Transmitir que de los errores se aprende: esto es fundamental para que no se dejen llevar por el miedo ni se frustren al no ver cumplidas las metas. Con una visión positiva, insistirán hasta que consigan el resultado deseado.
  • Confiar en ellos: es la mejor manera de que crean en sí mismos. Crecerán creyendo en sus sueños y se sentirán capaces de conseguir lo que se propongan. Demostrarles que son valiosos es muy importante para que se sientan así.
  • Apoyar su autoconocimiento: así identificarán sus puntos fuertes, para potenciarlos, y aquellos a mejorar.

Con todas estas ideas se pone de relieve la importancia de las emociones en el aprendizaje. También es fundamental trabajarlas para tener un ambiente positivo en clase.

Para conseguir todo esto, la comunicación entre profesorado y alumnado es esencial. Nuestro equipo se esfuerza en mantener un contacto fluido y regular, en el que la confianza y el seguimiento de los esfuerzos y logros sean algo constante.

Los formadores del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro son personas apasionadas por la enseñanza, que se mantienen al día con una formación continua. Por eso saben emplear las herramientas más adecuadas para ajustar las propuestas a las edades y capacidades de cada alumno. Esto es clave para evitar que se frustren y para conseguir que se motiven al ver que avanzan poco a poco.

En las aulas también son frecuentes los refuerzos, tanto verbales como no verbales, así como el empleo de un lenguaje positivo. Todo ello hará crecer la autoestima de nuestros estudiantes, lo que hará mejorar, sin duda, su rendimiento académico.

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