¿Qué son las metodologías activas?

El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), el trabajo cooperativo o la gamificación son solo algunas de las metodologías activas que empleamos en los Colegios CEU y que son claves en nuestro enfoque innovador de la educación.

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, uno de nuestros objetivos es que cada alumno se convierta en protagonista de su propio aprendizaje y que también conozca la realidad de su entorno. Así se preparan de forma óptima para enfrentarse al futuro y también para trabajar en mejorar la sociedad. Todo esto se logra a través de las metodologías activas de enseñanza.

¿En qué consisten estas metodologías?

Lo más importante es que la forma de aprender se plantea como un proceso constructivo y no solo receptivo. Se lleva a cabo un aprendizaje significativo, con el que el estudiante relaciona la información nueva con la que ya tiene, reajustando y reconstruyendo ambos contenidos durante el proceso.

Es decir, nos encontramos ante lo contrario al aprendizaje memorístico, con una apuesta por el fomento del pensamiento de orden superior y crítico. La metacognición también tiene un papel muy relevante, por eso la trabajamos en el Colegio CEU San Pablo Sanchinarro desde Educación Infantil. La clave en esta perspectiva de la enseñanza es “aprender a aprender”.

Con todo esto, la redefinición del papel de los docentes en el aula se hace imprescindible. Se consigue con la ayuda de herramientas muy eficaces, como son el trabajo cooperativo, la estimulación de las inteligencias múltiples o el uso de la tecnología en clase.

El nuevo papel del profesor y la importancia del grupo

Con las metodologías activas se potencia el trabajo en equipo, generando espacios de debate, colaboración y construcción cooperativa del propio aprendizaje. En este marco, el profesor ejerce de guía y mediador. Además, es su responsabilidad planificar y diseñar las actividades y las estrategias, así como elegir las herramientas. Todo ello debe dar pie a la creación de esos espacios comunes de intercambio de conocimientos y aprendizaje mutuo.

Por tanto, es necesario que el docente conozca los intereses, debilidades y fortalezas de cada alumno, para así integrarlos en el equipo. La diferencia y la diversidad enriquecen la experiencia de aprender.

Las ventajas de las metodologías activas

Una de las más destacadas es que permiten asociar los intereses de los estudiantes con los contenidos del currículum. Así consiguen comprender el mundo que les rodea e interactuar e intervenir en él.

También se fomenta la motivación, la participación, el debate y el pensamiento crítico. Pero, además:

  • Ponen fin a la enseñanza basada en las clases magistrales y la memorización.
  • Permite aprender a través de la indagación y el descubrimiento.
  • Se centra en la observación y la emisión de juicios en base a hechos y acciones.
  • Orienta el trabajo a la resolución de problemas.
  • Mejora la retención de conceptos.
  • Favorece el aprendizaje autónomo.

En el Colegio CEU Sanchinarro tenemos un firme compromiso por la innovación educativa, el medio a través del que aportamos a nuestros alumnos una educación integral, de calidad y con valores. De ahí nuestra apuesta por introducir las metodologías activas en las aulas.